El desastre del ciclón ‘Nargis’

El paso del ciclón Nargis por Birmania ha dejado decenas de miles de muertos y un país arrasado. Veinte claves para entender mejor las causas y las consecuencias de la catástrofe natural.

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Publicado en 20minutos.es

El paso del ciclón Nargis por Birmania ha dejado decenas de miles de muertos y un país arrasado. Veinte claves para entender mejor las causas y las consecuencias de la catástrofe natural.

QUÉ

1. ¿Qué ha ocurrido?

Una tormenta tropical formada en el Océano Índico -en la bahía de Bengala, concretamente- fue derivando hacia el noreste, en dirección a Bangladesh. Más tarde modificó su trayectoria hacia el este y se dirigió a Birmania (conocida también como Myanmar). Convertida ya en en un devastador ciclón, y en contra de lo que suele suceder, la tormenta no perdió fuerza al llegar al continente, sino que se mantuvo en la categoría 2-3 (la más alta es la 5), con vientos de hasta 192 km/h, y arrasó el sur de país.

El ciclón Nargis, en una imagen de la NASA

El ciclón Nargis, en una imagen de la NASA

2. ¿Qué es un ciclón?

Un ciclón es una gran columna de aire en cuya parte superior gira un gran disco de nubes, viento y actividad tormentosa. Su fuente principal de energía es la liberación de calor producida por la condensación del vapor de agua del mar. Los ciclones tropicales se forman en océanos calientes, como el Índico. Ciclones, huracanes y tifones hacen referencia al mismo fenómeno meteorológico. Se diferencian tan sólo por el lugar donde se forman (básicamente: ciclón, en el Índico; tifón, en el Pacífico; huracán, en el Atlántico).

3. ¿Qué daños ha causado el ciclón Nargis?

El balance de víctimas aún no está claro, pero, en cualquier caso, los muertos son decenas de miles. Oficialmente, el Gobierno birmano habla de cerca de 23.000 fallecidos, si bien algunas fuentes, también gubernamentales, reconocen que puede haber hasta 80.000. Estados Unidos eleva esa cifra hasta al menos 100.000, y la ONU calcula que un millón y medio de personas se han visto seriamente afectadas. El ciclón ha arrasado unos 5.000 kilómetros cuadrados, destruyendo por completo las cosechas, sobre todo de arroz. Cerca de 24 millones de personas se quedaron sin electricidad ni agua corriente, y más de 600 pueblos han quedado anegados por las inundaciones. En muchas zonas el 80% de los edificios están destruidos.

4. ¿Qué daños puede causar aún?

Las mayores amenazas para los damnificados son ahora la escasez de alimentos, la falta de agua y las enfermedades. Las malas condiciones de salubridad, unidas al gran número de cadáveres sin enterrar o incinerar (muchos de ellos se tiran directamente al río), en un entorno completamente anegado, y sin apenas agua potable, multiplican el riesgo de epidemia, especialmente diarreas, malaria y cólera. Ya se han empezado a dar algunos casos, según informa Médicos Sin Fronteras.

5. ¿Qué efecto ha tenido en la economía del país?

La catástrofe ha disparado los precios de los alimentos básicos y del combustible en uno de los países más pobres y aislados del mundo, víctima, además, de la actual crisis mundial de alimentos que padecen buena parte de los países en desarrollo. El precio del arroz se ha duplicado en algunos mercados de Rangún. En la zona afectada se cultivan más de dos tercios de la producción total del cereal del país.

6. ¿Qué parte de culpa tiene el Gobierno birmano en el desastre?

Por un lado, no alertó con tiempo a la población de que se aproximaba un ciclón; por otra, se mostró completamente ineficaz y sin medios a la hora de gestionar el desastre y, por último, ha mantenido una actitud de total pasividad y lentitud, cuando no de rechazo directo, a la hora de aceptar la ayuda humanitaria proveniente de otros países. Cada organización, por ejemplo, tiene que negociar directamente con el Gobierno militar para poder operar.

La ONU acusó el viernes día 9 a la Junta Militar que gobierna Myanmar de haberse apropiado de un cargamento de ayuda para los afectados, y llegó a suspender los vuelos, aunque tenía previsto reanudarlos hoy. Con anterioridad, Naciones Unidas ya había expresado su frustración por las dificultades y lentitud con que las autoridades tramitan las solicitudes de visados de entrada para su personal. La ayuda internacional, por mucha que sea, servirá de poco si no se distribuye adecuadamente y lo antes posible.

7. ¿Qué consecuencias políticas puede tener la catástrofe?

La forma en que las autoridades birmanas han afrontado el desastre ha incrementado notablemente la presión internacional contra el Gobierno dictatorial militar, minado ya por las protestas que hace tan sólo unos meses protagonizaron los monjes budistas. Para hoy sábado estaba prevista la celebración de un referéndum constitucional, cuyos resultados, en el supuesto poco probable de que fueran respetados, podrían suponer un vuelco político.

CUÁNDO

8. ¿Cuándo se empezó a formar la tormenta? ¿Hubo tiempo suficiente para evitar la tragedia?

La tormenta se formó el 27 de abril, y llegó a Birmania cinco días después, el viernes 2 de mayo. La mayor devastación se produjo el sábado día 3. La población no recibió aviso alguno hasta apenas dos horas antes, y, por tanto, no hubo evacuación, pese a que 48 horas antes de que el Nargis golpease el país, el departamento indio de meteorología avisó a las autoridades, tanto del punto de impacto como de la gravedad del ciclón. Naciones Unidas, por su parte, cree que el elevado número de muertos se ha debido en parte a la ausencia de un sistema de alerta “que habría salvado miles de vidas”.

9. ¿Cuándo empezó a llegar la ayuda?

En un principio la Junta Militar sólo aceptó ayuda de países amigos o vecinos, como China, India y Tailandia, y sólo después de mucho dudar permitió la entrada de un barco de la ONU y empezó a admitir ayuda internacional, aunque no facilitó visados ni para cooperantes extranjeros ni para empleados de la ONU, algo que no tiene precedentes en operaciones de este tipo. El primer gran cargamento de ayuda humanitaria llegó a Birmania el jueves, cinco días después de la catástrofe. El Programa de Alimentos de Naciones Unidas, que tiene una sede en la propia Birmania, no pudo empezar a distribuir comida hasta el martes, tres días después de la catástrofe.

DÓNDE

10. ¿Dónde está Birmania, y por qué es una zona de riesgo de ciclones?

Birmania se encuentra en el sureste asiático. Limita al oeste con India y Bangladesh, al norte y al este con China, al oeste con Laos y Tailandia, y al sur y al oeste con el Mar de Andamán y la Bahía de Bengala (ambos en el Océano Índico). Las altas temperaturas del Índico, en plena zona tropical, favorecen la formación de los ciclones.

11. ¿Cuáles han sido las zonas más afectadas?

Sobre todo, la parte sur del país, y, concretamente, las regiones de Irrawady, Pegu y Rangún, y los estados de Karen y Mon.

CÓMO

12. ¿Cómo es Birmania?

Birmania (rebautizada oficialmente por el Gobierno como Unión de Myanmar) es un país eminentemente rural. Tiene una superficie de 676.552 kilómetros cuadrados (España, 504.750), con una población de 48,8 millones de habitantes, el 87% de los cuales son budistas. La mayor ciudad del país (y capital hasta 2005) es Rangún. La capital actual es Pyinmana. La esperanza de vida para los hombres es de 59 años; para las mujeres, 67. Birmania es uno de los países más pobres de Asia.

13. ¿Cómo ha causado los daños el ciclón Nargis?

La acción devastadora del ciclón se produjo por la combinación de vientos huracanados y lluvias torrenciales, con las consiguientes inundaciones. La mayoría de las construcciones de la zona, de una total precariedad, fue incapaz de aguantar la embestida. La gran cantidad de muertos se debe a la potencia del ciclón en sí, a la inexistencia de un sistema de
alerta, a la ineficacia en las operaciones de rescate y al bloqueo impuesto a la ayuda internacional.

14. ¿Cómo ha respondido la comunidad internacional?

La generosidad e inmediatez de la ayuda, incluyendo a los muchos países, sobre todo occidentales, que mantienen sanciones económicas contra el régimen birmano, se ha topado con las dificultades presentadas por las autoridades locales. En cualquier caso, la ONU ha desbloqueado con carácter de urgencia 10 millones de dólares (unos 6,5 millones de euros) y ha pedido a sus 192 países miembros que colaboren para recaudar 187 millones de dólares más; la Comisión Europea contribuirá con 3 millones de dólares; el Reino Unido aportará 10 millones; Japón, otros 10 millones; EE UU y Francia, 3 millones cada uno; Australia, 2,8 millones; Canadá, 2 millones; China, un millón…

España, donde numerosas ONG como Acción contra el Hambre, Cruz RojaCáritas están volcadas con el desastre, se ha comprometido a aportar inicialmente medio millón de euros (unos 770.000 dólares). Indonesia, que estos días ha revivido los efectos del tsunami o (160.000 muertos en 2004), enviará un millón de dólares.

15. ¿Cómo se puede ayudar?

Cruz Roja Española: 902 22 22 92; Acción Contra el Hambre : 902 100 822; Cáritas: 902 33 99 99; Unicef: Donativos online.

QUIÉN

16. ¿Quiénes han sido los mayores afectados?

Habitantes de zonas rurales que ya de por sí vivían en condiciones de extrema pobreza. La ONG Save The Children asegura que el 40% de los muertos o desaparecidos son niños.

17. ¿Quiénes son Phan Maung, Win Kyi, Khin Khin Mya y Kyie Aye?

Cuatro de los cientos de miles de afectados por la catástrofe. Maung tiene 55 años y lo ha perdido todo, incluyendo a su mujer y a su hijo pequeño. “No he vuelto a saber de ellos”, relataba el pasado jueves al diario estadounidense The New York Times: “Estuve colgado de un cocotero hasta que el nivel del agua empezó a descender y pude ponerme a salvo”. También The New York Times recogía la historia deWin Kyi, una mujer que perdió a sus dos hijos (además de su casa y su búfalo) nada más llegar el ciclón. Por el momento sólo ha encontrado a uno, gravemente herido por la tormenta. “Lo primero que me dijo -cuenta Kyi- es ‘estoy vivo, estoy vivo, he vuelto con mamá'”.

Mya, de 38 años, contaba en el diario británico The Guardian: “La ayuda no llega. Perdí el rastro de mi marido, de mi madre y de mis hijos. Cada día espero a los botes de rescate para ver si los veo”. La historia de Aye, publicada en The Independent, es la de otros miles: se dedicaba al cultivo de arroz. Cuando llegó la tormenta salió de su casa con lo puesto, junto a toda su familia. La casa ya no está; sus cultivos, tampoco.

18. ¿Quién manda en Birmania?

El país está gobernado de forma dictatorial por los militares desde 1962. La Junta que ostenta el poder reprime de forma sistemática cualquier tipo de disidencia y coarta los derechos de las minorías étnicas. Al mando está el general Than Sew, presidente del denominado Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado desde 1992.

POR QUÉ

19. ¿Por qué dificulta tanto el Gobierno la entrada de ayuda internacional?

El Ejecutivo birmano es uno de los más secretistas del mundo. Además, se encuentra inmerso en un polémico proceso de reforma constitucional cuya culminación es un referéndum que, pese a la magnitud del desastre, está previsto celebrar hoy sábado, en principio en las zonas del país que no han sido afectadas. En este sentido, los militares no desean la interferencia de extranjeros que puedan cuestionar ni la limpieza ni los resultados de la consulta. No es la primera vez, no obstante, que la política se antepone a las razones humanitarias en casos de crisis. Los Estados Unidos rechazaron la oferta de ayuda realizada por Cuba tras el desastre causado por el huracán Katrina en Nueva Orleans, en 2005.

20. ¿Por qué se asocia la virulencia de ciclones como Nargis con el cambio climático?

Siempre ha habido ciclones y huracanes, pero cada vez son más los expertos que consideran que el calentamiento global que sufre el planeta está contribuyendo a hacerlos más potentes, al formarse en aguas de océanos cuyas temperaturas son cada vez más altas. En este sentido, el ex vicepresidente de los EE UU Al Gore señaló que el ciclón que ha asolado Birmania es “una consecuencia directa del cambio climático”.

Otros científicos, sin embargo, destacan la falta de consenso al respecto. Es el caso de Jean Claude André, del Centro Europeo de Investigación Avanzada en Cálculo Científico, quien señalaba al diario francés Le Monde esta semana que “es muy difícil establecer una relación clara”. Si bien el número de ciclones anuales se ha mantenido estable durante las tres últimas décadas (entre 70 y 90), la proporción de ciclones de categorías 4 y 5 (las más altas en la escala de Saffir-Simpson) sí ha tendido a aumentar en los últimos años. El debate ha vuelto ha producirse, al igual que sucedió tras el huracán Katrina.

ZOOM

La ciudad de Labutta, dedicada casi por entero al comercio del arroz, ha visto incrementada su población con decenas de miles de refugiados. Situada en plena zona del desastre, su posición más elevada la ha salvado relativamente, convirtiéndola en refugio para los damnificados. Según informaba la agencia AP, no obstante, el único hospital de la ciudad carecía de los recursos más básicos para hacer frente a la situación. Muchos heridos eran atendidos por familiares o amigos con agujas e hilo caseros.

Cientos de personas hallaron refugio en templos budistas de la zona, donde los monjes improvisaron espacios y salas para que pudieran dormir. Los templos, construidos generalmente con piedra y materiales más resistentes, han aguantado mejor la embestida del ciclón.

Del millar de habitantes que tenía la ciudad de Kwa Kwa Lay sólo han sobrevivido unos 300. Todas las casas han sido destruidas.

Rangún, la mayor ciudad de Birmania (5 millones de habitantes) y auténtica capital comercial del país, continuaba completamente paralizada cinco días después del paso del ciclón. La mayoría de los barrios seguía sin suministro eléctrico hasta el jueves. No había ni materiales básicos de construcción ni máquinas capaces de remover grandes cantidades de escombros. De los 14 helicópteros enviados por el Gobierno, sólo cinco estaban en funcionamiento. Los conductores hacían una media de cuatro horas de cola en las gasolineras para obtener los escasos siete litros de combustible diarios permitidos por las autoridades. Los monjes budistas se ocupaban de retirar los árboles para volver a hacer las calles transitables.

El Pandaw IV, un crucero de lujo que normalmente hace recorridos turísticos por el río Irrawaddy, fue convertido por un equipo de médicos británicos en un hospital flotante, según informó la agencia Reuters. Los camarotes se usan como habitaciones para los enfermos y en mucha de sus estancias se improvisaron quirófanos y salas de cura. También se ha utilizado como medio de rescate para llegar a zonas a las que era imposible acceder por tierra.

En Birmania mueren mueren unas 3.000 personas al año a causa de la malaria, según la Organización Mundial de la Salud, que en el año 2000 calificó el sistema sanitario del país asiático como el peor del mundo, por delante tan sólo del de Sierra Leona.


ciclon nargisFoto: Una mujer, entre los restos de su casa, destrozada por el ciclón Nargis cerca de Kunyangon, Birmania. (Reuters)
Ver también: Historia reciente de Birmania
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