Haití, un mes después de la catástrofe

Campamento instalado en un club de golf de Puerto Príncipe. (Ulises Rodríguez / Efe). Ampliar

La situación del país tras el terremoto del 12 de enero sigue siendo desesperada, pero empiezan a notarse algunas pequeñas mejoras. Más de un millón de personas siguen sin casa. La reconstrucción llevará años. Un repaso a lo que ocurrió, a estos 30 días y al momento actual.

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Publicado en 20minutos.es

Este viernes se cumple un mes desde que un potente terremoto de 7 grados causó en Haití, la nación más pobre del continente americano, una de las mayores catástrofes en lo que llevamos de siglo. El trágico balance hasta ahora es de cerca de 250.000 muertos, tres millones de desplazados, decenas de miles de heridos, un Gobierno prácticamente inexistente… Y un país devastado por completo (humana, física, social y políticamente), al que la comunidad internacional trata de sacar a flote entre enormes dificultades, con grandes dosis de solidaridad y también con no pocas críticas, y en el marco de un trabajo que deberá ser, en cualquier caso, a muy largo plazo.

Un mes después, la situación del país sigue siendo desesperada, pero también empiezan a notarse algunas mejoras, gracias, principalmente, a una mayor coordinación en la gestión de la ayuda recibida.

HACE UN MES

El terremoto

El seísmo que devastó Haití el pasado 12 de enero fue registrado a las 16.53 h, hora local, con epicentro a 15 Km de la capital del país, Puerto Príncipe. Tuvo una intensidad de 7 grados en la escala de Richter y duró unos 40 segundos. Se sintió también en la República Dominicana, Cuba y Jamaica, aunque en estos países no causó daños.

El terremoto, que fue seguido de tres réplicas de 5,9, 5,5 y 5,1 grados, se produjo en una zona de importante actividad tectónica, entre las placas de Norteamérica y el Caribe. El hecho de que se originase a sólo 8 Km de profundidad (muy cerca de la superficie) lo hizo especialmente catastrófico, en un país cuyas construcciones e infraestructuras son extremadamente precarias.

Posteriormente siguieron otras réplicas de entre 4,5 y 5,9 grados, y el día 20 de enero se produjo un nuevo seísmo de 6,1 grados.

El último gran terremoto en Haití había ocurrido hace 150 años, pero el país ha sido azotado recientemente por numerosos desastres naturales que entre 2001 y 2007 se cobraron más de 18.000 muertos. En 2008 sufrió cuatro grandes huracanes, con 800 muertos.

Las víctimas

La última cifra oficial de muertos por el terremoto, dada a conocer a principios de esta semana por el presidente de Haití, René García Préval, es de 250.000. El número de personas sin hogar supera el millón, hay unos 300.000 heridos y más de 3 millones de personas afectadas.

Entre los muertos figuran cuatro españoles: el matrimonio formado por María Jesús Plaza y su marido, de origen haitiano, Yves Baltroni; la subinspectora de la Polícía Nacional Rosa Crespo, y la funcionaria de la Comisión Europea Pilar Juárez.

El seísmo causó la muerte de varios ministros, de todo el personal que se encontraba en el edificio de la ONU en Puerto Príncipe (también del jefe de la misión de Naciones Unidas) y del arzobispo de la capital, entre otras personalidades.

Los daños

La ciudad de Puerto Príncipe quedó arrasada, sin agua ni luz eléctrica y con el 20% de los edificios derrumbados, incluyendo decenas de miles de viviendas, la catedral, el palacio presidencial, la mencionada sede de la ONU, hoteles, escuelas…

Según el Gobierno haitiano, el 60% del Producto Interior Bruto del país quedó destruido.

DÍA A DÍA

  • 12 de enero. Un terremoto de 7 grados de magnitud en la escala abierta de Richter sacude Haití.
  • 13 de enero. La ONU señala que tres millones de haitianos, una tercera parte de la población, han resultado afectados. Una veintena de países anuncian el envío urgente de ayuda. El Banco Mundial anuncia la donación de 100 millones de dólares y llegan los primeros aviones con ayuda internacional al aeropuerto de Puerto Príncipe, cuyas operaciones asume EE UU, al quedar la torre de control inservible tras el seísmo.
  • 14 de enero. El aeropuerto suspende algunos permisos de aterrizaje ante la avalancha de ayuda humanitaria internacional. Se empiezan a enterrar los cadáveres en fosas comunes.
  • 15 de enero. La ONU pide a la comunidad internacional 560 millones de dólares (390 millones de euros) en ayuda urgente. Comienzan los saqueos y algunos afectados forman barricadas en las calles con cadáveres, ante las dificultades en la distribución de alimentos, que sólo llegan a 8.000 afectados. Llega un portaaviones estadounidense con 19 helicópteros a bordo, tres salas de operaciones y una planta potabilizadora de agua. Washington otorga el Estatus de Protección Temporal a los haitianos que estaban en EE UU de forma ilegal antes de la tragedia.
  • 16 de enero. Nuevo temblor de 4,5 grados y más saqueos. El ministro haitiano de Interior estudia evacuaciones masivas para evitar problemas sanitarios en Puerto Príncipe. Su colega de Salud no descarta la quema de los cadáveres.
  • 17 de enero. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llega a Puerto Príncipe, donde asegura que “todo el país está devastado” y que “es el peor desastre humanitario al que se enfrenta la comunidad internacional desde hace varias décadas”. La Policía empieza a desplegarse en la capital ante los saqueos y el Gobierno  decreta el estado de emergencia hasta finales de enero y un duelo nacional de 30 días.
  • 18 de enero. EE UU prepara la llegada de 7.500 soldados, que se sumarán a los 5.800 ya desplazados a Haití, pese a las críticas externas, incluyendo a las de la Unión Europea, por su fuerte presencia militar. La UE aprueba una ayuda de 430 millones de euros.
  • 19 de enero. Rescatan el cadáver de la subinspectora de la Policía Nacional española Rosa Crespo, tercera víctima española. La ayuda humanitaria empieza a fluir mejor. Hay 52 equipos de rescate de todo el mundo, con 1.820 trabajadores y 175 perros. Se ha encontrado a 90 personas con vida bajo los escombros. El Programa Mundial de Alimentos entrega raciones a 200.000 personas.
  • 20 de enero. Otro terremoto, de 6,1 grados, derrumba edificios ya afectados. Equipos de socorro sacan vivas a cuatro personas. La creciente presencia militar de EE UU suscita nuevas críticas de países como Venezuela, Cuba, Bolivia o Nicaragua. España anuncia que enviará a Haití un buque con 450 militares, varios quirófanos y 80 camas, y que contribuirá con 1,3 millones de euros. El alza de los precios hace inaccesibles los alimentos.
  • 21 de enero. Localizan el cuerpo sin vida de la funcionaria de la delegación de la UE Pilar Juárez, desaparecida en el edificio de la ONU. El Gobierno haitiano anuncia que evacuará a 400.000 personas sin vivienda a campamentos a las afueras de Puerto Príncipe. La ONU recibe donaciones de 195 millones de dólares y promesas de otros 112 millones.
  • 22 de enero. El Gobierno español autoriza el envío de una misión humanitaria a Haití. Rescatan con vida a una mujer de 84 años y a un hombre de 22. La Cruz Roja detecta enfermedadesUNICEF denuncia que al menos 15 niños han sido secuestrados en hospitales. Puerto Príncipe muestra signos de una como diarreas, infecciones respiratorias, problemas dermatológicos, tétanos y meningitis, y tímida normalización con brigadas de limpieza, la reanudación del comercio y la reaparición de patrullas de la ONU.
  • 23 de enero. Rescatan con vida a un hombre de 24 años.Ya son 500 los campamentos improvisados, donde se apiñan 610.000 personas. La OMS no detecta brotes de enfermedades transmisibles como el cólera, la rubeola o el sarampión.
  • 24 de enero. Las principales necesidades son agua alimentación, material ortopédico, anestésicos y analgésicos. Las autoridades haitianas temen las epidemias que pueden llegar con las lluvias, en abril.
  • 25 de enero. La Conferencia Internacional de Montreal sienta las bases para construir “un nuevo Haití” tras reconocer que todo ha cambiado tras el terremoto y que se necesitarán 10 años para recuperarse. Se constituye el Grupo de Amigos de Haití, con la República Dominicana, España, la UE , Japón, la OEA, el Banco Mundial, el FMI, el BID, Caricom y la ONU, que se compromete a fortalecer las instituciones democráticas, fomentar el desarrollo económico y social sostenible y promover la estabilidad y el respeto por el Estado de derecho. Unas 235.000 personas han abandonado Puerto Príncipe hacia Gonaïves, Port-de-Paix y Jeremie, según el Gobierno y entre 800.000 y un millón viven en lugares temporales.
  • 26 de enero. En Puerto Príncipe se ven algunos signos de recuperación comercial y bancaria. Funciona la recogida de basura y hay brigadas de obreros desescombrando edificios, pero la electricidad es un lujo en muchos barrios, que dependen de generadores. Las agencias internacionales no han logrado establecer un mecanismo de distribución de comida y agua regular para toda la población necesitada, que tiene que alimentarse con la ayuda de sus vecinos.
  • 27 de enero. Grupos de la UE rescatan a dos personas y soldados estadounidenses a otra más, dos semanas después del terremoto. Ya son 134 personas las rescatadas con vida . Cientos de miles de personas continúan sin techo en Puerto Príncipe. El FMI aprueba dos préstamos para Haití por 114 millones de dólares.
  • 28 de enero. El primer ministro de Haití reconoce que está habiendo tráfico de niños y órganos. El Gobierno intenta registrar a los niños desplazados para devolverlos a sus familias y evitar la salida ilegal de los menores del país.
  • 31 de enero. Diez estadounidenses son detenidos por tratar de sacar del país a 33 niños sin los papeles reglamentarios. Los detenidos aseguran que pretendían dar un hogar a los menores que han quedado huérfanos tras el seísmo. Médicos estadounidenses en Haití muestran su preocupación por el hecho de que el Ejército de EE UU haya suspendido las evacuaciones médicas debido a la falta de acuerdo sobre quién ha de costear sus cuidados.
  • 1 de febrero. EE UU anuncia que reanudará los vuelos militares para el traslado de heridos graves de Haití a territorio estadounidense.
  • 2 de febrero. El Gobierno haitiano contabiliza 200.000 muertos. Las asociaciones locales de planificación familiar denuncian que miles de haitianas no pueden acceder ni a los servicios de salud reproductiva ni a sus métodos habituales de planificación familiar, por lo que afrontan un mayor riesgo de violencia y de explotación sexual.
  • 3 de febrero. Varios cientos de haitianos se manifestan por las calles de Pétion Ville, en Puerto Príncipe, y acusan a la alcaldesa de ese sector, Claire Lydie Parent, de comerciar con la ayuda internacional.
  • 6 de febrero. Los ministros de Economía del G-7, reunidos en Canadá, acuerdan comprometerse a cancelar las deudas bilaterales de Haití.
  • 8 de febrero. El presidente de Haití calcula que la cifra de muertos es de 250.000 personas, y afirma que hay en torno a un millón de haitianos sin hogar, cerca de un octavo de la población del país caribeño.
  • 9 de febrero. Un joven de 28 años es hallado con vida entre los escombros de un edificio, casi cuatro semanas después del terremoto.

UN MES DESPUÉS

Las víctimas

Un millón de personas sigue viviendo en la calle, en 492 campamentos improvisados. Hay unas 250.000 casas destruidas y sólo 272.000 afectados han recibido hasta ahora materiales de construcción.

Miles de haitianos continúan haciendo cola en las puertas de las embajadas occidentales en busca de un visado que les permita salir de la isla y otros cientos buscan sin éxito cruzar a pie la frontera a la República Dominicana.

Las escuelas permanecen cerradas y sigue habiendo graves problemas de infraestructuras.

La comida

El Programa Mundial de Alimentos está distribuyendo raciones a unos 2 millones de haitianos en 16 puntos de reparto, pero miles de personas siguen pasando hambre. El precio del arroz importado ha subido un 25%, y el de la harina, un 65%.

La condiciones sanitarias

La Cruz Roja ha proporcionado tratamiento médico a 13.000 personas y ha distribuido 15 millones de litros de agua potable. Cerca de 800.000 damnificados reciben raciones diarias de agua, pero la permanencia de aguas insalubres puede crear problemas sanitarios.

Unas 37.000 familias han recibido mantas, útiles de cocina y kits de higiene. Médicos sin Fronteras ha tratado a 13.000 pacientes y ha practicado más de 1.400 operaciones.

Violencia

La violencia en las calles continúa siendo un gran obstáculo para la reconstrucción del país. Los saqueos se han reducido pero siguen produciéndose, y muchas ONG que operan en la zona han denunciado un notable incremento de violaciones a mujeres.

Limpieza

La ONU calcula que todavía falta por retirar unas 63 millones de toneladas de escombros y basura.

La ayuda

La solidaridad internacional, con dinero aportado por gobiernos, instituciones, ONG y particulares de todo el mundo, así como a través de numerosos actos benéficos de todo tipo, ha batido récords y ha superado a la ayuda aportada para socorrer a los damnificados por el tsunami de 2004 en el Índico. El llamamiento realizado por la ONU se ha cubierto ya en un 95%.

España ocupa el cuarto puesto en la lista de donantes, con unos 34 millones de euros. Por delante están sólo Estados Unidos (378 millones de euros), Canadá (59 millones) y Arabia Saudí (36 millones). En el caso de EE UU, que tiene 13.000 soldados en Haití, se trata de uno de los mayores despliegues humanitarios de su historia reciente.

Presencia española

La ministra de Defensa, Carme Chacón, explicó que la agrupación táctica española de 450 efectivos desplegada en Haití en la Operación Hispaniola -a través del buque Castilla- estará en este país “por un periodo máximo de tres meses, hasta el 4 de mayo”, si bien puntualizó que este plazo “podría ser prorrogado si las circunstancias lo hicieran necesario”. El despliegue español en Haití cuesta 18,8 millones de euros.

Avances

Un mes después del terremoto ha mejorado notablemente, a través de la ONU, la coordinación entre las 900 agencias de ayuda que operan en el país. Las condiciones de recepción en el aeropuerto también son mejores, y algunos servicios han comenzado ya a funcionar en la capital.

Por otro lado, hay menos fallecidos en las calles, lo que empieza a hacer más respirable el ambiente, y existe un mayor control policial en algunas zonas. Además, se ha restablecido parte de la cobertura de teléfonos móviles y han sido reabiertas algunas gasolineras.

La reconstrucción

La embajadora de Haití en España, Yolette Azor-Charles, ha elevado recientemente a 25 años la cifra inicial de 10 que se calculó hace unas semanas como el tiempo necesario para la reconstrucción del país.

Susana Arroyo, portavoz regional de Intermón-Oxfam, destacó que “lo que se busca después de un desastre es que la población pueda llegar a tener las condiciones de vida que tenía antes de la catástrofe, pero en un país donde ya el 76% de la población vivía ya bajo la línea de la pobreza, la recuperación adquiere otras dimensiones y los desafíos a que nos obliga son inmensos”.

ZOOM SOBRE HAITÍ

Los datos básicos

Con una extensión de 27.750 km2, un clima tropical y un territorio muy montañoso, Haití es el país más pobre del Hemisferio Occidental y uno de los más pobres del mundo.

Comparte la isla La Española con la República Dominicana y tiene una población de 8,5 millones de habitantes, el 95% de los cuales son de raza negra, descendientes de esclavos africanos. En la capital, Puerto Príncipe, viven 2,3 millones de personas. Los idiomas principales son el francés y el criollo y la mayoría de la población es de religión católica.

Una historia de inestabilidad y violencia

Haití fue colonia española hasta 1697 y, después, francesa. En 1804 se convirtió en la primera república independiente de América Latina y tuvo la primera revolución existosa de esclavos. Entre 1915 y 1934 estuvo bajo ocupación militar de EE UU, y de 1957 a 1986 el poder estuvo en manos del brutal dictador François Duvalier y luego de su hijo Jean-Claude.

En 1990, el sacerdote Jean Bertrand Aristide fue elegido presidente en las primeras elecciones libres con sufragio universal, pero fue derrocado en 1991 por un golpe de Estado militar y se exilió. Volvió en 1994 tras una intervención militar de EE UU.

René García Préval llegó a la jefatura de Estado en 1996 y Aristide volvió a ganar en febrero del 2001, en unos comicios boicoteados por la oposición. Tras una nueva insurrección armada, y bajo presión de EE UU, Francia y Canadá, dimitió en febrero del 2004 y se exilió a Sudáfrica. Desde junio de ese año se desplegó una Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah), con 7.000 cascos azules y 2.000 agentes internacionales, de los que unos 40 son españoles. En 2006 fue reelegido presidente García Préval.

Miseria, analfabetismo y desigualdad

El 76% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, y el 54%, con menos de un dólar al día. Sólo sabe leer el 45% y existe una gran brecha entra la empobrecida mayoría negra y los mulatos francófonos, el 1% de los cuales es dueño de casi la mitad de las riquezas. La esperanza de vida es de 52 años y el 2,2% de la población tiene el virus del sida.

Una economía en números rojos

Haití tiene una deuda exterior de más de 1.300 millones de dólares. El paro afectaba antes del terremoto al 65% de la población, y el PIB per cápita era de 450 dólares. Su débil economía se basa en la pesca, la ganadería y la industria textil y de ensamblado de componentes electrónicos.

El país depende de la importación de alimentos y de las ayudas exteriores. Exporta manufacturas, café, caña de azúcar, aceites y mango.

Problemas medioambientales y sus consecuencias

Como salida a la pobreza, la población ha contribuido a deforestar el país cortando árboles para vender leña y carbón, lo que ha provocado la erosión del suelo y una gran escasez de agua potable. Según informa la BBC, tres cuartas partes de la demanda energética se satisface con madera, y la erosión del suelo afecta ya a la mitad del país.

Esta deforestación hace que las tormentas tropicales sean aún más devastadoras. Por otro lado, también ha reducido la producción agrícola, provocando un éxodo masivo a las ciudades, con la consecuente proliferación de chabolas.


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