Mitt Romney, un mormón más empresario que político en busca de tirón popular

El candidato republicano a la presidencia de EE UU, Mitt Romney, baja de su avión charter en Tampa, Florida. (Erik S. Lesser / Efe). Ampliar

El recién elegido candidato republicano a la Casa Blanca se enfrenta al reto de equilibrar las presiones del ala más radical de su partido con la necesidad de ganarse al electorado más moderado.

Leer Estándar
Publicado en 20minutos.es

La Convención Nacional del Partido Republicano de EE UU acaba de nominar oficialmente al exgobernador Mitt Romney como candidato presidencial para enfrentarse al actual mandatario demócrata, Barack Obama, en las elecciones del próximo 6 de noviembre. Romney, millonario, de ideas profundamente conservadoras, con fama de buen gestor, de eficaz y de perseverante, pero también de poco carismático, de tener escaso gancho popular y de ser demasiado ambiguo en política, se ha convertido así en el primer candidato mormón a la Casa Blanca.

Estas son las claves del hombre que aspira a apartar a Obama del Despacho Oval, ordenadas de la A a la Z.

Accidente

El 16 de junio de 1968, Mitt Romney, por entonces un joven misionero mormón de 21 años, conducía por una carretera secundaria en Francia, en dirección a Burdeos (un sitio complicado para predicar la abstinencia del alcohol, como reconocería él mismo años más tarde). En el coche viajaban varios líderes de su iglesia. A la salida de una curva, un Mercedes que venía adelantando a un camión se empotró frontalmente contra ellos. La esposa del presidente de la misión mormona murió en el acto; Romney, que llegó a ser dado erróneamente por fallecido, y los demás pasajeros quedaron gravemente heridos. El suceso marcó al actual candidato republicano a la Casa Blanca. Tras el accidente se produjo un relevo en la misión, y Romney se hizo cargo de la tarea de atraer a nuevos miembros. Para finales de ese año había conseguido reclutar la cifra récord de 178 nuevos mormones. Fue el primer ejemplo importante de su eficacia como gestor, y también la experiencia que le afianzó en su fé, clave para entender tanto su conducta personal (no fuma ni bebe, no se le conocen deslices infieles, tiene unos profundos valores conservadores y es devoto de su familia de cinco hijos), como su trayectoria profesional(su éxito en los negocios es, en buena parte, fruto de los modos de actuar que defiende y promueve la disciplina mormona).

Bloomfield Hills

Willard Mitt Romney nació el 12 de marzo de 1947 (tiene 65 años) en un hospital de Detroit (Michigan, EE UU), pero se crió en la localidad de Bloomfield Hills, también en Michigan, donde pasó su infancia y su adolescencia, en el seno de una famila de profundas raíces religiosas, con varias generaciones de prominentes miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones). Los otros dos pilares del clan eran la política y los negocios: Su padre, George Romney, fue gobernador de Michigan en los años sesenta y, anteriormente, presidente de la compañía American Motors; su madre, Lenore Romney, fue candidata a senadora por ese mismo estado.

Carrera universitaria

En 1965, Romney comenzó sus estudios universitarios en la Universidad de Stanford, California, donde, en plena efervescencia estudiantil antibélica, participó en actos de apoyo a la guerra de Vietnam. Un año después se marcharía a Francia para ejercer como misionero mormón durante más de dos años, y a su vuelta reanudaría sus estudios, pero esta vez en la Universidad Brigham Young, una institución mormona y culturalmente conservadora en Utah (el estado mormón por excelencia), y después, en Harvard, donde se graduó brillantemente en las prestigiosas escuelas de Derecho y de Negocios.

Davies, Ann

Romney se casó a los 21 años con Ann Davies (hoy, Ann Romney) a quien había conocido en el instituto. El matrimonio tiene cinco hijos (Tagg, Matt, Josh, Ben y Craig), de entre 31 y 42 años de edad, y diez nietos. Ann, que se convirtió al mormonismo durante su noviazgo, es ama de casa (“tomé la decisión de estar en casa y criar a cinco chicos, créanme, es un trabajo duro”, ha dicho). En 1968 se le diagnosticó esclerosis múltiple, y en 2007 superó un cáncer de mama.

Éxitos…

Acabados sus estudios, Romney entró a trabajar en la empresa Bain & Company, que llegó a presidir, y a la que sacó de sus problemas económicos. Posteriormente fue uno de los cofundadores y responsables de la compañía Bain Capital, una firma privada de inversiones que se convirtió en una de las más importantes del país. De su experiencia como gestor destaca también su labor posterior como presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City. Romney, que había sido llamado para presidir el organismo en un momento de profunda crisis del proyecto, consiguió dar la vuelta a la situación económica y acabar con superávit. Además, supervisó una movilización de seguridad sin precedentes tan solo unos meses despúes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

… Fracasos

Su vida política, sin embargo, no empezó con buen pie. Tras compaginar su carrera en los negocios con actividades cívicas y comunitarias en el área de Boston, en 1994 hizo un primer intento fallido por ser elegido a un cargo público, al presentarse como candidato al Senado por el Partido Republicano. Romney perdió la contienda por el escaño de Massachusetts frente al ahora fallecido senador demócrata Ted Kennedy. Años más tarde, en 2008, perdería también la candidatura presidencial republicana frente al senador de Arizona, John McCain, tras una prolongada contienda en la que invirtió 110 millones de dólares, incluyendo 45 millones de su propio bolsillo.

Tampoco en el ámbito financiero fue todo de color de rosa: Durante su labor en Bain Capital, cuatro de las diez compañías que más ingresos proporcionaron a la firma acabaron cerrando, y cientos de trabajadores perdieron su empleo en Carolina del Sur.

Gobernador

Finalmente, y empujado por su éxito en la gestión de los Juegos Olímpicos, Romney logró ser elegido en 2003 gobernador del estado de Massachusetts. Desde este cargo, que ocupó hasta el año 2007, logró reducir un déficit de 3.000 millones de dólares y promulgó una ley que garantizó la cobertura médica a la mayoría de la población del estado, lo que le valió fama de moderado y de poco ortodoxo entre las filas republicanas. Su política sanitaria, en cualquier caso, parece ser cosa del pasado, o de tiempos en que los grupos más conservadores, como el Tea Party, no eran tan prominentes en su partido: Romney ya ha afirmado que revocará la reforma sanitaria promulgada por Obama tan pronto como llegue (si llega) a la Casa Blanca.

Homosexuales

También como gobernador de Massachusetts, Romney se opuso al matrimonio entre homosexuales, y llegó a firmar una iniciativa para pedir a los legisladores del estado la aprobación de una enmienda para que el asunto fuera sometido a votación entre los electores. Actualmente, y a diferencia de Obama, quien ha mostrado su apoyo expreso a que los homosexuales puedan casarse, Romney asegura que sigue estando en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo, pero que apoya la convivencia y la adopción de niños por parejas gays. También está de acuerdo con que los homosexuales puedan ingresar en el ejército.

Ideas

Romney, un conservador pragmático, muy patriota, reservado, de fuertes creencias religiosas y con una profunda fe en los valores de la familia tradicional, admite haber construido su carrera política sobre la base del ejemplo de su padre. Estas son, aparte de las ya mencionadas sobre la sanidad pública y el matrimonio homosexual, algunas de sus ideas y propuestas fundamentales:

  • Empleo, gasto público e impuestos. Romney piensa que “Estados Unidos debería ser una máquina de crear empleos”. Ha prometido generar 12 millones de puestos de trabajo (el paro en EE UU es del 8,3%), y para ello pretende reducir el gasto público a un 20% del PIB y reducir los impuestos a la renta de las empresas de un máximo del 35% al 25% (Obama presentó hace un año al Congreso la Ley para el Empleo en América, una norma, paralizada en el Capitolio, con la que espera ampliar el mercado de trabajo en dos millones de personas). Romney apuesta por trasladar su experiencia empresarial al Gobierno, y asegura, como el Tea Party, que la fórmula “recorta, limita, y equilibra” es la mejor opción para frenar los gastos del déficit federal.
  • Inmigración. El candidato republicano ha sido muy criticado por sus cambios de opinión sobre la inmigración ilegal. A principios de enero abogaba por la ‘tolerancia cero’ y dijo que si llegaba a la presidencia vetaría la Dream Act (una reforma migratoria que posibilitaría la ciudadanía a estudiantes indocumentados que hubiesen llegado a suelo estadounidense siendo menores de edad), de ser aprobada por el Congreso. Ahora afirma que podría considerar dar un estatus legal a aquellos jóvenes que se alisten en el ejército, aunque no a los estudiantes. Romney cuenta con el apoyo del secretario de Estado de Kansas, Kris Kobach, uno de los autores de las polémicas leyes antiinmigrantes de Arizona y Alabama, y defiende el sistema E-Verfiy, mediante el que los empleadores pueden comprobar si una persona es apta para trabajar en EE UU legalmente.
  • Política exterior y seguridad. Romney está en contra de eliminar las sanciones hacia Cuba y ha llegado a afirmar que se alegraría de la muerte de Fidel Castro. En cuanto a Oriente Medio, es partidario de llevar a cabo operaciones secretas en Irán para sabotear el avance del programa nuclear de este país, e insiste en que EE UU debe aumentar la ayuda militar a Israel. Romney apoyó la guerra en Afganistán y el campo de detención de Guantánamo.  Con respecto a las fronteras, cree que es necesario construir un muro entre Estados Unidos y México.
  • Energía y medio ambiente. El candidato republicano asegura que en 2020 EE UU puede lograr la independencia energética, mediante el aprovechamiento pleno de sus recursos de petróleo, carbón y gas, y de la energía nuclear y renovable. Se opone a los actuales límites obligatorios a las emisiones de carbono y, pese a que previamente había afirmado que la actividad humana está contribuyendo al calentamiento global, ahora afirma que no se sabe. Está a favor de aumentar las perforaciones petroleras en EE UU y de la construcción de plantas nucleares.
  • Pena de muerte. A favor.
  • Aborto. En 1994 Romney retó a su entonces rival, el demócrata Ted Kennedy, al afirmar que el aborto debería ser legal. Sin embargo, durante su campaña para la presidencia en 2008, modificó su postura diciendo que el aborto solo debe ser una alternativa en casos de violación, incesto o cuando la vida de la madre esté en riesgo (Obama apoya la decisión del Supremo que en 1973 legalizó la interrupción del embarazo).

Jerusalén, Londres, Varsovia

La reciente gira internacional de Romney no ha sido precisamente un éxito diplomático: Comenzó en Londres, donde, en vísperas del comienzo de los Juegos Olímpicos, criticó públicamente la organización del evento; continuó en Jerusalén, ciudad a la que calificó de capital de Israel, para indignación de los palestinos (también dijo que “cuando vienes aquí y ves el PIB per cápita en Israel, comparado con las áreas que gestiona la Autoridad Palestina, uno nota el diferente grado de vitalidad económica”), y acabó en Varsovia, donde su jefe de prensa espetó a una periodista que le preguntaba sobre sus deslices anteriores: “¡Bésame el culo!”.

Kennedy, Ted

El famoso senador demócrata y Mitt Ronmey han sido grandes rivales a lo largo de sus carreras políticas, una rivalidad que, según algunos analistas, ha influido poderosamente en la trayectoria y la estrategia del actual candidato republicano. Calificados en ocasiones de enemigos íntimos, y con personalidades claramente opuestas (Kennedy, el campechano de origen irlandés y pasado libertino; Romney, el respetable hombre de negocios y vida intachable), ambos llegaron incluso a aunar sus fuerzas en determinadas ocasiones, como durante la aprobación de la reforma sanitaria en Massachusetts.

‘Look’

Romney presenta una cuidada imagen de hombre pulcro y bien parecido, algo que sus críticos interpretan como frialdad, o rigidez, pero que tiene un gran tirón entre buena parte de su electorado. Su impecable y clásico corte de pelo, creación de un peluquero italiano, ha cobrado tal popularidad que los clientes del exclusivo salón al que acude en un barrio de de Boston ya piden “el estilo Mitt”.

Millonario

La revista Forbes calcula que la fortuna del exgobernador de Massachusetts supera los 230 millones de dólares, fruto de su gestión al frente de la firma de inversión Bain Capital. El grueso de los activos de Romney, quien nunca ha ocultado su condición de rico, todo lo contrario, está retenido en un fondo fiduciario, pero el año pasado siguió percibiendo emolumentos por sus discursos, y la firma hotelera Marriott le pagó 260.389 dólares como parte de una compensación por su posición, en el pasado, como director de la compañía. En 2011 Romney percibió 189.975 dólares por sus discursos en la Universidad Emory, la firma Goldentree de Gerencia de Activos, el Banco Barclays y la Asociación Internacional de Franquicias. También ganó entre 50.000 y 100.000 dólares por derechos de su libro No Apology: The Case for American Greatness, dinero que donó a una organización de beneficencia. Romney controla asimismo entre 250.000 y 500.000 dólares en oro.

Nominación

Tras unas competidas primarias en las que, poco a poco, fueron cayendo sus rivales (Ron Paul, Newt Gingrich, Rick Santorum, Jon Huntsman y Rick Perry), Mitt Romney aceptó finalmente el pasado jueves por la noche la candidatura presidencial del Partido Republicano, con un discurso en el que lanzó mordaces ataques contra el presidente Barack Obama. “Acepto su nominación para presidente de Estados Unidos. Lo hago con humildad, profundamente conmovido por la confianza que han depositado en mí”, dijo ante miles de delegados en la Convención Nacional Republicana, que se celebró en Tampa (Florida). Su discurso, elogiado por conservadores y duramente criticado por los demócratas, sirvió sobre todo para cargar contra las políticas de Obama, en particular su gestión económica que, según Romney, ha “estrujado a la clase media”.

Obama, Barack

Romney tendrá enfrente a un Obama que encara la campaña electoral con el desgaste que suponen la crisis económica y la lentitud con que van viendo la luz sus promesas de hace cuatro años, pero con la relativa ventaja de la falta de gancho de Romney entre los votantes republicanos, muchos de los cuales parecen basar su voto más en contra del presidente que a favor del candidato de su propio partido.

Este fin de semana Obama ha viajado a Iowa en el inicio de una gira que le llevará a cuatro estados que, según los sondeos, están entre los que cuentan con más indecisos. En su mensaje radiofónico del sábado, el presidente destacó los esfuerzos de su Administración para poner fin a las guerras en Irak y Afganistán, y las medidas que ha tomado para brindar ayuda a los excombatientes que vuelven a EE UU, en busca de empleos o afectados física y psicológicamente por las campañas. El viernes, en Fort Bliss, Texas, Obama conmemoró los dos años desde que su Administración puso fin a las operaciones de combate de las tropas estadounidenses en Irak.

En política exterior, el presidente puede atribuirse además el comienzo de la retirada de Afganistán y, sobre todo, la muerte del jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden. El énfasis de Obama en su política exterior busca, asimismo, respaldar el argumento de su experiencia en la conducción del Gobierno de la mayor potencia del mundo, un área en la cual Romney tiene poco bagaje.

Predicciones

Habitualmente, y dada la atención de los medios, las convenciones fortalecen la posición de los candidatos en las encuestas. No obstante, las más recientes no señalan una mejoría notable para Romney. El sitio de internet RealClearPolitics, que elabora un promedio de las mayores encuestas del país, muestra que aún incluyendo los sondeos de opinión realizados tras la Convención Republicana, Obama mantiene una ventaja, aunque muy pequeña. Los analistas esperaban que, al menos por unos días, la candidatura del republicano luciese más atractiva que la de Obama. Según una encuesta de Gallup realizada el viernes, Obama cuenta con el 47% de la intención de voto y Romney, con el 46%.

Qué ha dicho

Algunas frases pronunciadas por Mitt Romney:

  • “La libertad requiere de la religión, tanto como la religión requiere de libertad […]. La libertad y la religión perduran juntas, o mueren juntas”.
  • “Estoy convencido de que a menos que Estados Unidos cambie su curso, nos convertiremos en la Francia del siglo XXI, que es aún una gran nación, pero ya no el líder del mundo”.
  • “Las empresas son personas, amigo mío … Por supuesto que lo son”.
  • “El presidente Obama prometió comenzar a desacelerar el aumento de los océanos y sanar el planeta. Mi promesa es ayudarles a ustedes y sus familias”.
  • “Los empresarios y hombres de negocios de todo el mundo y aquí en casa piensan que en algún punto Estados Unidos se va a convertir en Grecia, o España o Italia, o en California”.
  • “En el instituto hice muchas tonterías. Si hice daño a alguien o le ofendí, sin duda pido disculpas por ello” (en referencia a las acusaciones de haber participado durante sus años en el instituto en una novatada que consistió en cortar el pelo a un compañero de clase supuestamente homosexual).

Ryan, Paul

El elegido por Mitt Romney como candidato a la vicepresidencia (su número dos), Paul Ryan es, además de 20 años más joven que él, una de las voces más influyentes en temas económicos dentro del Partido Republicano. Ryan, católico, experto en déficit y favorito del movimiento derechista Tea Party, es el arquitecto de la llamada “hoja de ruta” de los republicanos para lograr la reducción del déficit. El plan propone, entre otras cosas, reducir las ayudas a las familias más pobres y poner fin a la reforma sanitaria promovida por Obama. Con la propuesta, los republicanos quieren acabar además con las reducciones presupuestarias en Defensa y compensarlas con recortes en programas gubernamentales educativos, de salud e infraestructuras, al tiempo que se plantean eliminar impuestos a las ganancias y dividendos. Los demócratas han criticado duramente a Ryan por este plan, al considerar que privatizaría el sistema de Seguro Social, del que dependen la mayoría de ancianos, jubilados y discapacitados en el país.

Silla vacía

El momento más comentado de la Convención Republicana no fue el discurso de Romney ni las palabras que pronunciaron, entre otros, la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice o el excandidato John McCain. La estrella fue el veterano actor y director Clint Eastwood, quien arrancó aplausos de los republicanos con un monólogo punzante (y extensamente parodiado ya en programas de televisión y redes sociales) dirigido contra la silla vacía de un presidente Barack Obama imaginario. Eastwood, de 82 años, sintetizó en unas pocas bromas todo el mensaje de la opción republicana. “El país es nuestro, los políticos son nuestros empleados, y cuando alguien no hace el trabajo hay que echarlo, así que es hora de que otro venga y resuelva el problema”, dijo. En un mensaje en Twitter, el equipo de Obama respondió con una foto del sillón presidencial y el siguiente mensaje: “Esta silla está ocupada”.

Tea Party

Los analistas destacan que el Tea Party, con su gran influencia en el Partido Republicano y su peso en el Congreso, es el principal responsable del abondono por parte de Romney de sus originales posiciones más moderadas. En este sentido, la presión del ala más conservadora habría obligado a Romney, necesitado del apoyo de la mayoría de su partido, a tener que decantarse por Ryan como candidato a vicepresidente, o a rechazar de plano la reforma sanitaria de Obama. Se trata, en cualquier caso, de un matrimonio de conveniencia para intentar conseguir el poder, ya que el Tea Party, muy crítico con Romney, ha tenido a su vez que aceptar al exgobernador tras haber sido incapaz de producir un candidato presidencial con posibilidades.

Si quiere captar votos entre las minorías (sobre todo, los hispanos), los inmigrantes, la clase media y las mujeres, Romney deberá saber nadar entre dos aguas, evitando asuntos como el aborto, el matrimonio homosexual, la religion o la inmigración ilegal, y centrándose en el terreno más neutral (y con más consenso entre los republicanos) de la economía y las críticas a Obanma.

Últimos Días

La Iglesia de los Santos de los Últimos Días, a la que pertenece Mitt Romney, y cuyos miembros son conocidos popularmente como mormones, es una agrupación religiosa cuyos fieles aseguran que aceptan las enseñanzas de Jesucristo, pero tal como fueron “restauradas” por el estadounidense Joseph Smith en el siglo XIX. La base de su doctrina la constituyen la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y La Perla de Gran Precio, estos dos últimos textos basados en las “revelaciones” que experimentó su profeta. En el Libro del Mormón, publicado en 1830, se explica que una tribu perdida de Israel surcó el Atlántico 600 años antes de la era cristiana, habitó en América y se le apareció Jesucristo resucitado. En la tribu se enfrentaron dos castas, nefitas y lamanitas, y estos últmos fueron “castigados” con tener “la piel oscura”.

En EE UU hay unos siete millones de mormones. Históricamente se les ha acusado de ser secretistas, conspirativos, polígamos e incluso racistas, unos recelos que aún se mantienen. En noviembre de 2011, una encuesta del Instituto de Investigación de la Religión Pública reveló que un 40% de los ciudadanos de EE UU no aprobaría a un presidente mormón,y un 49% de estadounidenses afirma que no tiene claro si la religión mormona es cristiana o no, según un informe del centro Pew.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se caracteriza por su férrea defensa de la familia tradicional. Sus líderes no reciben remuneración por sus servicios y aseguran que el movimiento no distingue ni etnias, ni clases sociales, ni profesiones. La poligamia fue desautorizada en 1890, y en 1978 los negros empezaron a poder ser admitidos como sacerdotes.

Vida privada

En los últimos días, y, especialmente, en su discurso de aceptación de la candidatura, Romney ha comenzado a hablar más de sí mismo y de su vida privada, relatando recuerdos familiares y experiencias personales, en un intento por darse a conocer mejor ante el electorado y por proyectar una imagen de confianza, más allá de las referencias positivas hechas hasta ahora por terceros, como su esposa o sus colaboradores más directos.

“We Can Do Better”

“Podemos hacerlo mejor”: El lema de los republicanos en la Convención Nacional celebrada en Tampa.

Yahoo!

La compañía Yahoo! despidió el pasado jueves al responsable de su oficina en Washington, David Chalian, por haber dicho, sin saber que su micrófono estaba abierto, que Mitt Romney y su esposa estaban “felices de tener una fiesta mientras afroamericanos se ahogaban”, en referencia a las inundaciones por el huracán Isaac. “La declaración de David Chalian fue inadecuada y no representa los puntos de vista de Yahoo!. Ha sido despedido inmediatamente. Ya hemos contactado con la campaña de Romney, y le pedimos disculpas, así como a su personal, sus seguidores y todo aquel que se sintiese ofendido”, dijo un portavoz de la empresa en un comunicado.

Zurdos

Desde 1974, Estados Unidos ha tenido cinco presidentes zurdos: Gerald Ford, Ronald Reagan, George Bush padre, Bill Clinton y Barack Obama. Mitt Romney es diestro.


Leer este reportaje en 20minutos.es