El nuevo orden de Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a un retrato de Hugo Chávez. (Gobierno de Venezuela). Ampliar

El presidente venezolano está a un paso de obtener poderes especiales alegando la necesidad de atajar la corrupción y de frenar una inflación disparada. A un mes de las elecciones municipales, ha declarado la guerra a los “especuladores”, la “burguesía” y el “imperialismo” a base de intervencionismo. Ocho meses después de la muerte de Chávez y cada vez más criticado por la oposición e incluso por sectores chavistas, el mandatario mantiene su retórica.

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Publicado en 20minutos.es

La Asamblea Nacional (Parlamento) de Venezuela aprobó este jueves en primera votación (la segunda podría celebrarse el martes) la llamada Ley Habilitante, una norma que otorga poderes especiales al presidente, Nicolás Maduro, con el objetivo, en teoría, de luchar contra la corrupción y la especulación. De ser ratificada finalmente, la medida, que concede al Poder Ejecutivo la facultad de legislar durante un tiempo determinado, supondrá prácticamente un cheque en blanco para que el sucesor de Hugo Chávez pueda profundizar en lo que el propio Gobierno venezolano ha venido en llamar el “nuevo orden económico interno”, una guerra contra la inflación galopante (54% anual, la más alta de América) y los problemas de abastecimiento a base de intervencionismo estatal.

En la diana, según el Ejecutivo, se encuentran “los parásitos burgueses, especuladores y saqueadores” (“virus”, “chupasangres”, “termitas del mal”, en palabras del propio Maduro). La oposición y los detractores del presidente tienen, sin embargo, una visión bien distinta: no solo ven las medidas ineficaces y contraproducentes, sino también electoralistas, ya que dentro de menos de un mes, el próximo 8 de diciembre, se celebran en el país comicios municipales. Y entre los críticos empieza a haber también ya algunas voces procedentes del propio chavismo, reflejando una posible fractura que habría permanecido soterrada durante el mandato de Hugo Chávez.

Envuelto en una retórica entre mística, cándida, cercana y populista, enarbolando incansable la bandera de la revolución bolivariana, de desliz en desliz, y con el espíritu de Chávez aún omnipresente (acaba de anunciar la institución del Día de la Lealtad al Legado de Chávez y del Amor a la Patria, que se celebrará cada 8 de diciembre, por lo que este año coincide con las elecciones municipales), Maduro se defiende de sus críticos denunciando ataques interesados de quienes solo buscan perpetuar sus privilegios, animadversión política y malas interpretaciones e intenciones, incluyendo las de quienes se burlan de su flamante nuevo Viceministerio de la Suprema Felicidad.

El presidente venezolano defiende la excepcionalidad de sus políticas en una realidad económica tan dura como la venezolana (mucho más visible ahora tras la muerte de Chávez) , mientras baja precios por decreto, combate la inflación por la vía militar, detiene a “empresarios burgueses”, promete televisores de plasma para el pueblo, aprueba continuas subidas del salario mínimo, propone crear una red social propia ante las “barrabasadas” de Twitter (según afirmó, esta red social “ha hecho desaparecer 6.600 cuentas” de adeptos al chavismo), y aún le queda tiempo para entrever el rostro de su antecesor en unas excavaciones del metro de Caracas.

Además de un escenario político en el que, pese a que Chávez ya no está, oposición y oficialismo siguen actuando con los mismos patrones de los últimos 14 años en sus estrategias de enfrentamiento, Maduro heredó un tremendo lastre en materia económica. Pero el lote incluía también el capital de casi tres lustros de programas de gasto público destinados a impulsar políticas sociales, que beneficiaron a segmentos vulnerables de la población, y cuyo deterioro puede hacer peligrar un apoyo esencial para el presidente.

Estas son cinco claves de las últimas medidas adoptadas por Maduro:

1. Precios desbocados

La altísima inflación que sufre Venezuela, y la consiguiente desvalorización de los salarios, está golpeando especialmente a la mayoría de la población con menos recursos, a pesar de los subsidios estatales y de los programas de bienestar financiados durante los últimos años gracias a las ventas del petróleo. Los comerciantes justifican el alza de los precios asegurando que están forzados a comprar dólares para las importaciones en el mercado negro, donde cuestan siete veces más que la tasa oficial.

Las autoridades venezolanas aseguran que algunas empresas sin escrúpulos han ido subiendo los precios de la electrónica y otros bienes con un margen de beneficio de más del 1.000%. La oposición afirma, por su parte, que la culpa de la inflación reside en el excesivo control estatal, la persecución del sector privado, la corrupción, el fracaso de las nacionalizaciones y la escasez de divisas extranjeras para los importadores.

El combate a la corrupción fue uno de los primeros desafíos que Maduro se planteó al iniciar en abril pasado su mandato de seis años, junto con administrar una economía que muestra señales aceleradas de deterioro.

2. Ocupación de tiendas y empresarios detenidos

En los últimos días, y empezando por los establecimientos de ventas de electrodomésticos, el presidente ha ordenado la ocupación de decenas de tiendas en todo el país, obligando a sus propietarios a liquidar sus existencias a precios reducidos, fijados por el Gobierno. La medida se lleva a cabo con el apoyo de soldados e inspectores que fiscalizan los precios especulativos. Según anunció el propio Maduro, más de 100 empresarios “burgueses” han sido arrestados: “Tenemos más de 100 de la burguesía tras las rejas “, dijo.

El mandatario ha anunciado asimismo que su gobierno está preparando una nueva regulación para limitar las ganancias de las empresas entre un 15% y un 30%. La campaña de fiscalización de precios de electrodomésticos se extenderá a las tiendas de juguetes, textiles, calzado, ferretería, vehículos y alimentos.

Algunas empresas están reduciendo voluntariamente precios, o permanecen cerradas, en previsión de que los inspectores lleguen a sus negocios. “Hemos reducido los precios de un 10% a un 15% , pero no es justo. No consigo beneficio ahora “, indicaba a la agencia Reuters el propietario de una pequeña tienda de electrónica.

3. Reacción popular

En cuanto se anunció la intervención de las tiendas, miles de personas se agolparon en sus puertas para tratar de aprovechar los descuentos. Aunque, en general, la multitud fue controlada por la policía, se denunciaron algunos casos de saqueo. Las redes sociales difundieron imágenes de decenas de personas saliendo de la tienda intervenida de la cadena Daka en la ciudad de Valencia, con televisores de pantalla plana y otras productos bajo el brazo. La fiscalía afirmó haber arrestado a cinco individuos por saqueo.

La oposición ha acusado a Maduro de fomentar el caos “en lugar de defender a los pobres” y denuncia que los problemas económicos se deben al excesivo control estatal, la persecución del sector privado, la corrupción, el fracaso de las nacionalizaciones y la escasez de divisas extranjeras para los importadores.

Maduro, por su parte, aseguró el jueves en su cuenta de Twitter que estos descuentos forzosos para los comerciantes y fabricantes deberían conducir a una inflación negativa “del 15% en noviembre, y de un 50% en diciembre”, unas previsiones que provocaron críticas y burlas inmediatas en la misma red social.

4. Autocrítica

El presidente venezolano ha reconocido que una de las causas de la crisis es el fracaso de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Cadivi otorga dólares al tipo de cambio oficial de 6,3 dólares, un precio que luego llega a multiplicarse por siete en el mercado paralelo, bajo un control de cambios que sus críticos acusan de ser un caldo de cultivo para la corrupción. “Sinceremos las cosas con el mayor rigor autocrítico, el Estado nacional bolivariano no ha podido impedir que la importación se concentre en pocas manos. No ha alcanzado la eficiencia necesaria para cerrar los caminos a quienes viven de la apropiación de dólares baratos”, dijo Maduro.

5. La felicidad, con cartera ministerial

El pasado 24 de octubre, Maduro anunció la creación de un nuevo departamento, el Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del pueblo venezolano, que se encargará de coordinar las más de 30 misiones sociales creadas en el país desde la llegada al poder de Hugo Chávez. Según explicó el mandatario, el nuevo departamento, bautizado así “en honor del comandante Chávez y de Bolívar”, se encargará de la “coordinación de las misiones y las grandes misiones presidenciales”, y tendrá el objetivo de “la suprema felicidad social”.

Cuatro días después del anuncio, yen referencia a los comentarios jocosos que provocó, el titular del nuevo viceministerio, el exdiputado chavista Rafael Ríos, afirmó que quienes ironizaron sobre la iniciativa habían demostrado que “no les importan los pobres”: “La felicidad depende de las personas, pero también es obligación de un Estado responsable hacerse cargo de los problemas que afectan el bienestar de la población”, dijo.

Por su parte, el vicepresidente del país, Jorge Arreaza, aseguró en su cuenta de Twitter haber estado leyendo notas de agencias de prensa y opiniones de opositores con burlas a la iniciativa, que equiparó a mofarse del libertador Simón Bolívar: “Burlarse de un concepto tan noble y tan BOLIVARIANO como el de la SUPREMA FELICIDAD SOCIAL es burlarse del LIBERTADOR y su proyecto d PATRIA”, manifestó Arreaza.

Maduro, en diez frases

  • “No me para nadie”. “A ese pueblo humilde, a ese pueblo trabajador yo le digo: yo lo que voy es pa’lante, con fuerza, con todo y ahora con la Habilitante no me para nadie para proteger a este pueblo”. (En un acto de gobierno, tras la primera votación de la ley que, de ser aprobada en segunda ronda, le concederá poderes especiales).
  • Pantalla plana para todos. “Tenemos que garantizar que todo el pueblo venezolano tenga un televisor de plasma”. (Tras ordenar las medidas de inspección de establecimientos comerciales para forzar bajadas de precios).
  • Spiderman, fábrica de antivalores. “Ese muchacho que a los 14 años carga una 9 milímetros tiene en el cerebro miles de horas de transmisión de series donde matan gente […]. Hay que parar la fábrica de antivalores que crean la  violencia. En estos días nos pusimos a ver el ‘Hombre Araña 3’. Eso es candela, desde que empieza hasta que termina es muertos y más muertos. Y es una de las series que más le gusta a los niños chiquitos […] porque atrae, son comics que atraen […]. Tan es así que nos pusimos a verla y la terminamos de ver como a las cuatro de la mañana”. (En referencia a la violencia juvenil en Venezuela, al anunciar apoyos económicos al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles, y otras iniciativas de carácter cultural dirigidas sobre todo a niños y adolescentes).
  • “Millones y millonas”. “Qué historia tan grande ha vivido nuestra patria, aquí corre la sangre de corajudos, hoy tenemos una generación de oro brillando por el mundo, en la política, en la cultura, en el deporte, hoy tenemos millones y millonas de Bolívar”. (Durante un discurso en el que se conmemoraba una fecha patria, intentando referirse a las mujeres que han seguido los pasos de Simón Bolívar).
  • La “barrabasadas” de Twitter. “¿Dónde está la democracia de Twitter, su supuesto equilibrio y eso de que son los creadores de la democracia nueva? ¡Falso! Pretenden manipular y monopolizar las redes sociales y las nuevas formas de comunicación. ¡Vamos a liberarlas, que sean verdaderamente libres, que todo el mundo se comunique por ahí sin que los espíen, en primer lugar!” (Proponiendo la creación de una red social regional propia tras denunciar la “barrabasada” cometida por Twitter al, según él, “hacer desaparecer” miles de cuentas en Venezuela y otras “de todo el continente”).
  • “Ofensiva imperial”. “El plan era eliminarme a mí en simultáneo al ataque contra Siria, para anular este portento que es Venezuela, este portento moral, político que es Venezuela en América Latina y en el mundo. Es una ofensiva imperial”. (Tras la detención de dos personas provenientes de Colombia que supuestamente formaban parte de un plan para asesinarle a la vez que se realizara una eventual ofensiva contra Siria, liderada por EE UU).
  • En todas partes. “Miren esta figura que les apareció a los trabajadores [en unas excavaciones del metro de Caracas], pueden hablar con ellos […], un rostro […], ¿quien está en ese rostro? Una mirada, es la mirada de la patria que está en todos lados, inclusive en fenómenos que no tienen explicación” (En referencia a Chávez, durante un acto de gobierno en Caracas).
  • El pajarito. “De repente entró un pajarito, chiquitico, y me dio tres vueltas acá arriba [señalando su cabeza e imitando un aleteo]. Se paró en una viga de madera y empezó a silbar, un silbido bonito”. (En la campaña electoral, relatando cómo había sentido que Hugo Chávez se le había “aparecido”. Miembros de la oposición pidieron una “evaluación del equilibrio mental” del entonces candidato, quien se defendió apelando a su “espiritualidad”).
  • Cáncer provocado. “Nadie me quita de aquí adentro que al comandante Chávez le inocularon esa enfermedad para sacarlo del paso y que llegara el escenario de destrucción de Venezuela y de su revolución de independencia”. (El pasado mes de agosto, en un acto en el estado de Miranda).
  • Los penes y los peces. “Escuela por escuela, niño por niño, liceo por liceo, comunidad por comunidad, meternos allí, multiplicarnos… Así como Cristo multiplicó los penes, perdón, los peces y los panes, me perdonen la expresión”.

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